lunes, 25 de junio de 2012


EL MITO DE LAS CAVERNAS
Platón describió en su mito de las cavernas  un espacio, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver. Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas. Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades, para que a continuación vuelva a ser obligado a ver directamente “el Sol y lo que le es propio”, metáfora que encarna la idea de Bien. La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para “liberar” a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que haría que éstos se rieran de él. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva. Una visión de la realidad o de lo que cada individuo desde su propio conocimiento tiene del mundo. A través de esta metáfora, Platón trata d explicar cómo alguien que siempre ha vivido encadenado a una visón única, no acepta que existe otra realidad diferente a la que él conoce y se niega a desprenderse de lo ya aprendido, no dando cabida a nuevas ideas y conocimientos. Este planteamiento se corresponde con la actualidad, donde cada día consideramos que se debe desaprender para incorporar y aceptar los nuevos conocimientos que surgen a cada instante con el avance de la ciencia y tecnología. En este punto, la educación ha jugado un papel preponderante en el avance de la humanidad, entendiéndose como tal que los seres humanos al ordenar cualquier cantidad de ideas, las cuales son producto de los distintos momentos que atraviesa la humanidad, permiten concebir cambios de una realidad que para muchos es estática y que solo unos privilegiados son capaces de ver y aceptar como dinámica. Hoy más que nunca necesitamos descubrir la realidad de nuestro mundo para poder transformarlo con la claridad de las ideas.

Perspectivas Epistemológicas
Doctorantes : UNERG. Puerto Ordaz
Grupo:
Alcalá,  Carlos 
Bolívar, Sarixza
Francis, Ellen
Rodríguez, Leonor
Rodríguez, Pura
Vivas, Felipe

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